miércoles, 2 de octubre de 2013

FLAQUITA LINDA


Flaquita linda, dulce María, vas y venís todo el día con tus piernas delgadas y largas y tu cuerpo menudo, y a veces me parece que no vas a resistir hasta la noche. Pero sí, te escucho jugar con Fabri y cantarle, como si estuvieran de fiesta.
Te vas a la mañana temprano a trabajar y volvés a la tarde a encontrarte con tu hijo, con la misma alegría. Tanta energía en ese cuerpo menudo, tanto entusiasmo y tanto amor en todo lo que hacés...
Que seas muy feliz hija mía, flaquita linda, dulce María. Vos ya sabés cuánto te quiero.